+58 (243) 246.42.15 | (424) 356.59.09info@abakusit.com

7 síntomas de la rutina en el trabajo

Facebook-puede-prevenir-el-suicidio
  1. Le resulta dificilísimo emocionarse por las cosas

Las personas que viven atrapadas en el laberinto de la rutina laboral, lo ven todo en blanco y negro (aunque lo que contemplan sus ojos sea de vívidos colores).

  1. Tiene la vista puesta en el pasado

A todos nos gusta recrearnos de vez en cuando en el pasado. Sin embargo, cuando lo que vivimos años atrás se convierte en nuestro presente, es síntoma más que evidente de que estamos siendo víctimas de un ataque mortal de rutina. Es bueno echar la vista atrás a veces, pero sin olvidarnos de lo que acontece en el presente.

  1. Su salud y su bienestar han dejado de ser una prioridad para usted

Negándonos a nosotros mismos nuestro propio bienestar (y dejando la salud en el tintero) estamos descuidando todos los aspectos de nuestra vida (y no sólo la parcela directamente relacionada con el trabajo).

  1. Sueña (de día) con una realidad alternativa

Escapar de vez en cuando de la realidad es una buena opción para romper con la rutina. Pero estar constantemente soñando (y no actuando) puede resultar seriamente contraproducente para nuestros objetivos laborales a largo plazo, puesto que los sueños corren el peligro de convertirse en sustitutos de las acciones.

  1. No es capaz de ver el propósito de nada de lo que hace

En el trabajo todos necesitamos estímulos que vayan más allá de los estrictamente financieros para acudir todos los días a trabajar y hacerlo mínimamente ilusionados. Si sentimos que nuestras oportunidades de crecimiento personal y profesional se han agotado en el trabajo, quizás se hora de dar renovados aires a nuestra carrera profesional.

  1. Siente malestar físico de manera regular

El estrés, la infelicidad y la fatiga pueden traducirse en dolores físicos que, sin embargo, tendemos a obviar porque creemos que las enfermedades pueden curarse (mágicamente) por sí solas.

  1. Está convencido de que no hay alternativas ahí fuera

Quedarnos anquilosados en un trabajo que no nos gusta por tener el convencimiento que no hay alternativas fuera aguardando por nosotros es un craso error. Las oportunidades laborales no salen al encuentro de nadie. No queda más remedio que gastar suela de zapato y salir a buscarlas.